The beginning is the end is the beginning

Si has llegado aquí, quizá sea porque has encontrado en internet algún enlace a una de mis recetas y has tenido curiosidad por saber de dónde provenía todo esto. 
Te lo explicaré, hace varios años el mundo de la cocina me embriagó y creé este blog. Las ganas de crecer me hicieron dar un paso adelante y del blog pasé a una web, pero seguía queriendo más. Al final, parece que la vida va de eso, de siempre querer más y nunca tener suficiente. 
Mi proyecto web me gustaba, requería tiempo, aprendí a programar, fotografiaba todo el día, pensaba en recetas, compraba ingredientes e invertía en atrezzo para mis fotos. Colaboré con grandes revistas y magazines y gané algún concurso, pero seguía queriendo más, así que empecé a hacer cursos de cocina. Uno de ellos me sirvió para llevar a cabo la que ahora es mi profesión: la cocina profesional. 
Descubrí aquí una forma de recibir reconocimiento inmediato, descubrí que me provoca una satisfacción indescriptible el que la gente venga a probar mi comida y que les guste, es una sensación tan grata y placentera que lo dejé todo por inundarme en ella. 
Por desgracia, el mundo de la hostelería es lo que es, hablamos de un sector en el que no hay descansos de dos días, no hay días festivos, no hay puentes. Decidí dedicar mi poco tiempo libre a descansar, a no cocinar, y a estar con los míos, y eso implicaba tomar una decisión complicada con mi pequeño proyecto online. Durante dos años, quizá algo más, lo cerré todo y borré mucho. De hecho, me he quedado sin varias recetas que tenía sólo guardadas en la web al borrarlo todo sin mirar atrás, y aunque pensaba que esto era lo mejor, he decidido dejar este blog abierto a modo de consultorio. De aquí hay muchas recetas que sigo elaborando en el restaurante pero que no termino de recordar y para mí es lo más cómodo, y supongo que para algunos de vosotros también, así que dejaré este blog abierto para quien lo quiera ver y como recuerdo de lo que un día fue pero que al mismo tiempo tampoco pudo ser.

¡Nos mudamos a WP!

Ey!

Ya no vamos a estar nunca más en Blogger porque por fin hemos completado la migración a Wordpress, ¿vas a perderte nuestro fantástico estreno? ¿A qué esperas para echar un ojo al nuevo diseño y a las nuevas funcionalidades?

Entra en http://lemonandtangerine.com y guarda esta dirección en tus favoritos.

Bocata de albóndigas

Yo no sé vosotros, pero en mi casa muy pocas veces se comieron albóndigas, y los días que se hacen son una celebración por todo lo alto (bueno, al menos por parte de mi hermana y mía). Siempre que las tenemos un mediodía para comer, si sobran, me hago un bocata de albóndigas para cenar y lo disfruto como si no hubiera mañana, así que para el reto de este mes de La Cocina Typical Spanish de #bocatats, que no es nada más y nada menos que sobre bocatas, me animé a preparar un señor bocadillo de albóndigas rico rico.



Ingredientes (salen unas 30 albóndigas):
500gr de carne picada de ternera
Salsa Worchester
Perejil fresco picado
Ajo picado
Queso parmesano en polvo
Pan rallado

Para la salsa de tomate:
500gr de tomate triturado
2 hojas de laurel
1 cucharada de pimentón dulce
Vino blanco
1 pizca de sal
1 pizca de azúcar

Para el montaje del bocadillo:
Brotes tiernos
Albóndigas y salsa de tomate
Mini chapatas

Elaboración:
  1. Empezamos haciendo la salsa de tomate vertiendo el tomate triturado en una cazuela que calentamos y al que añadimos el laurel. Cuando empiece a hacer burbujas, incorporamos el pimentón, la sal, el azúcar y un chorrito de vino blanco, removemos bien y dejamos reducir unos veinte minutos a fuego suave hasta que espese. Pasado este tiempo rectificamos de sal y azúcar si fuese necesario. Reservamos.
  2. Montamos las albóndigas mezclando el un bol la carne con un chorro de salsa Worchester, perejil, ajo y queso parmesano. Una vez que lo tengamos mezclado hacemos bolitas de unos 60gr y las rebozamos en pan rallado. Las freímos en abundante aceite hasta que estén bien doradas y las pasamos a un plato con papel absorbente.
  3. Montamos el bocata abriendo las minichapatas y poniendo queso Havarti cremoso de Arla, los brotes de lechuga, las albóndigas y un poco de salsa de tomate.



Consejos:
  • Como veis, salen muchísimas albóndigas y también bastante salsa. La salsa la podéis guardar o congelar y usarla más adelante. Las albóndigas también podéis congelarlas y servirlas en otra ocasión, simplemente aseguraos de congelarlas por separado durante un par de horas para luego guardarlas en una bolsa hermética.
  • El queso Havarti cremoso de Arla es un punto clave de este bocadillo, ya que tiene un sabor y una cremosidad únicos que aportan fluidez a todo el conjunto. Os recomiendo probarlo, ya que para mí es el mejor queso Havarti del mercado.



No te pierdas las fantásticas propuestas que han recopilado las chicas de La Cocina Typical Spanish en su blog. ¡Son todas una locura!



Pizza de jamón serrano y tomate

Como ya sabéis son una gran fan del tema pizza, y más desde que tengo panificadora y esta señora máquina amasa todo a la perfección sin problemas.
En mi continua búsqueda de la innovación, fijándome en diferentes establecimientos (ahí, originalidad al poder), decidí lanzarme a probar una pizza muy ibérica, muy de pata negra: la pizza de jamón serrano y tomate con aceitunas negras. Y qué queréis que os diga, ¡está buenísima!



Ingredientes para la masa:
  • 450gr de harina de fuerza + unos 30gr para amasar
  • 15gr de levadura fresca de panadero
  • 150ml de agua tibia
  • 150ml de leche tibia
  • 1 cucharada sopera de sal
  • 1/2 cucharada sopera de azúcar
  • 1 cucharada sopera de aceite
  • **Opcional: una pizca de pimienta negra molida para la masa y sémola de trigo para estirar

Ingredientes para el relleno:
  • Salsa de tomate
  • Queso mozzarella rallado
  • Jamón serrano
  • Tomate natural en rodajas
  • Aceitunas negras laminadas



Elaboración de la masa con panificadora:
  • Mezclamos el agua con la leche y diluimos aquí la levadura. Vertemos en la cubeta de la panificadora junto con el aceite.
  • Añadimos por encima la harina, la sal, el azúcar y la pimienta negra.
  • Iniciamos el programa de amasado, el mío dura 15 minutos, y mientras amasa comprobamos si necesita más harina.
  • Dejamos levar dentro de la cubeta hasta que doble su tamaño.

Elaboración de la masa de forma tradicional:
  • En un bol vertemos la harina con la sal, el azúcar y la pimienta y mezclamos con la mano dando forma de volcán invertido, haciendo con el dedo un agujero en el centro. 
  • Mezclamos la leche con el agua y diluimos la levadura, vertiendo esta mezcla en el centro del bol.
  • Incorporamos el aceite y amasamos hasta obtener una masa flexible que no se pega. Si es necesario añadimos un poco más de harina.
  • Dejamos levar en el bol hasta que doble su tamaño.

Elaboración de la pizza:
  • Una vez nos haya levado desgasificamos la masa y la amasamos un poco. La dejamos reposar cinco o diez minutos para que se relaje antes de estirarla, mientras precalentamos el horno a 220º y preparamos la base donde vamos a hornearla bien untándola de aceite o bien cubriéndola con papel de hornear para que no se nos pegue.
  • Estiramos bien la masa con ayuda de la sémola de trigo, la ponemos sobre nuestra base y extendemos salsa de tomate por la superficie. Hacemos un pre-horneado durante 5-10 minutos en la zona baja del horno con ventilador abajo hasta que el tomate deje de estar brillante.
  • Sacamos la masa del horno y cubrimos con el queso rallado, el tomate en rodajas, el jamón cortado en trozos pequeños y las aceitunas negras laminadas. Horneamos otros 5-10 minutos hasta que la masa coja color y el queso se funda.
  • Retiramos y lo colocamos sobre una rejilla y cortamos para servir.



Atún a la plancha con salsa agridulce

Esta salsa ha sido toda una sorpresa para mí, y creo que desde ahora será un básico en mi cocina cuando se cocinen pescados de este tipo ya que combinan a la perfección.
La aprendí a hacer en un restaurante donde trabajé y no pude esperar a probarla como debe ser, así que aquí os la traigo para que también podáis disfrutarla.



Ingredientes para la salsa:
1/4 cebolla picada muy fina
2 cucharadas soperas de azúcar
4 cucharadas soperas de ketchup
2 cucharadas soperas de salsa de soja
2 cucharadas soperas de vino blanco
Aceite de oliva

Elaboración:

  1. Picamos la cebolla bien fina, que casi no se vea, y la sofreímos en un cazo con un poco de aceite.
  2. Añadimos el azúcar y removemos bien para disolverlo completamente. 
  3. Incorporamos el ketchup, la salsa de soja y el vino, mezclamos todo y dejamos a fuego medio que reduzca durante cinco minutos.
  4. Retiramos del fuego y dejamos que temple antes de servir.



Notas:
  • No he incluido en la receta la forma de cocinar el atún porque simplemente es hacerlo a la plancha, si no tenéis una basta con una sartén con muy poco aceite. No he añadido ninguna especia ni sal porque el sabor de la salsa es lo bastante potente para darle ese toque de sabor.
  • Si no os gusta el atún, o no lo tenéis, la salsa va perfecta con otros pescados, como el pez espada, o incluso el bacalao fresco.
  • No os dejéis llevar por el tema agridulce, y probad la salsa con el pescado. Yo soy MUY reticente a las salsas de este tipo y no consumo ni salsa barbacoa ni nada de esas cosas porque no me gusta que la comida sepa dulce, pero la combinación atún y salsa ha sido magistral.


Si te ha gustado esta receta, recuerda que en el blog hay muchas más de todos los tipos y que puedes seguirme en Facebook, Twitter y Google+